domingo, 13 de septiembre de 2009

Cuando la rutina y el miedo a estar solo nos encierran en una jaula dorada de falso amor... por favor dime la verdad.
Su boca cobarde pronuncia: "Te quiero. No te vayas nunca, no te vayas lejos".
Y ella echa a temblar, ella echa a temblar, ella echa a temblar:
- "Yo también te quiero".

No hay comentarios:

Publicar un comentario